sábado, 16 de junio de 2007

CIBER Y FRACASO ESCOLAR

Malestar en una época acelerada.


En un artículo con el título “Niños: fracaso escolar, violencia y desborde”, la licenciada Gabriela Chiavassa expresó que “los psicoanalistas llamamos ‘síntomas de la época’ a distintos malestares como: el fracaso escolar, la violencia, la hiperactividad, etcétera. Síntomas que se han intensificado notablemente. Malestares que son signos de sufrimientos”. “Sufrimiento, de un niño o de un adolescente, que responde al malestar (a lo que no anda bien) en forma singular (única). Son modos de funcionamiento que debemos escuchar como mensajes o llamados. Porque detrás de los fracasos (de lo que no funcionó) hay una pregunta que no fue posible despejar." Los síntomas actuales surgen como consecuencia de la intensidad de una "época de tiempos acelerados", de tiempos que son maníacos. Cada época toma características específicas para tratar el malestar en la cultura. Podría decirse, según la licenciada, "que en esta época se ama la rapidez, la inmediatez, etcétera. Así es como la época ofrece recursos rápidos para tratar los malestares, entonces nos encontramos que muchas veces la medicación es la respuesta para los síntomas de los niños y los adolescentes". Aparece la medicación como “magia” en relación con la eficacia a corto plazo. Se indica que en algunos casos, la medicación sólo “tapona u obtura”. Es decir, silencia por un tiempo y a la vez, pone en riesgo a quien sufre, al no dejar salir a la luz las causas de los síntomas. Cuando hay un síntoma, quiere decir que algo no funciona bien, dejando al cuerpo o a los pensamientos “atrapados”. Los psicoanalistas recomiendan “la prudencia” respecto a los psicofármacos. En algunos casos, los medicamentos son absolutamente necesarios y efectivos, pero en otros “no alcanzan para reducir el malestar”.
Regular contacto con el ciberespacio es como si se intentara eliminar la angustia, provocando un aplastamiento de los sujetos, de lo que cada uno desea. En la actualidad, según señalan, muchas veces el malestar se produce por intentar que los objetos de la técnica ofrecidos como objetos de consumo, ordenen el modo de vivir. Es necesario, para los niños y los adolescentes, que los adultos regulen el contacto con los ciberespacios. Regulación necesaria respecto a la cantidad de horas, como al tipo de imágenes, con los que se contactan. Regulación que dependerá, de lo que cada familia considere posible. Regulación que debe tener como objetivo producir la responsabilidad en cada sujeto, porque no se trata sólo de prohibir. La pérdida de autoridad de los adultos y de la “brecha generacional”, es cada vez más evidente. Esa diferencia entre adultos y niños, es una distancia necesaria y saludable, ya que existen trayectos de vida distintos. Cuando se desdibuja la brecha generacional, encontramos adultos infantilizados y niños que deben hacerse cargo de situaciones que no les corresponden.
(Por: GENERACION 21)