viernes, 9 de noviembre de 2007

ECONOMIA SOLIDARIA


La Economía Social Solidaria como herramienta de inclusión social

El profesor José Luis Coraggio estuvo en Rosario compartiendo experiencias con los emprendedores y las emprendedoras de Rosario
Organizado por la Subsecretaría de Economía Solidaria de la Secretaría de Promoción Social municipal, el pasado 5 de octubre tuvo lugar el Seminario-Taller Regional “Economía Social y Solidaria: De la Economía Popular a una Economía de Trabajo” en el Salón Norte de la Sede de Gobierno de la Universidad Nacional de Rosario.

Ante un público compuesto en gran medida por emprendedores vinculados a la Subsecretaría, además de estudiantes y miembros de organizaciones sociales, el Profesor José Luis Coraggio, economista especializado en temas relacionados a la economía social y solidaria, expuso algunos de los puntos más importantes de su vasta producción teórica, además de relatar significativas anécdotas de las múltiples experiencias de Economía Solidaria que tuvo oportunidad de conocer.

Al término de la primera parte del Seminario-Taller, en un breve diálogo con Generación 21, Coraggio se refirió a las distintas posibilidades que ofrece la relación entre el Estado y lo que él llama 'movimiento Economía Solidaria', apuntó algunos puntos clave para su desarrollo y dio su parecer respecto a la experiencia motorizada por el municipio rosarino.

“En los movimientos de economía social solidaria es un tema de discusión en qué medida éstos deben surgir de la sociedad y evitar al Estado, en qué medida el Estado juega un rol fundamental y algunos pueden pensar que el Estado debe jugar un rol protagónico. Yo creo que esto hay que verlo en cada situación, porque si tenés una sociedad muy débil, con muy pocos lazos, con muy poca iniciativa, con muy poco sujeto colectivo, ¿cómo esa sociedad va a producir otra economía sola? Es casi imposible, llevaría cincuenta años... Si el Estado está dispuesto a jugar un rol para movilizar y no se apropia de la iniciativa sino que crea las condiciones para que a través de su iniciativa hacer que otros vayan generando espacios... eso puede ser. Si tenés un gobierno democrático que tiene vocación de realmente abrir la participación, que está dispuesto a que se discutan las políticas, a que se discutan los programas, a que la gente diga 'bueno, me bajan esta política pero me falta esta otra pata y me falta esta otra', y que se pueda programar juntos creo que es una muy buena opción. Porque además el Estado tiene el rol redistribuidor: capta recursos. Históricamente se ha expropiado a la sociedad argentina de recursos que están en muy pocas manos. Además tiene que redistribuir”, dice Coraggio casi sin parar, cuando se le consulta acerca de la relación entre la economía solidaria y la administración pública.

Conocedor de los problemas que enfrentan quienes apuestan a este modo alternativo de producir y consumir, Coraggio es crítico con ciertas prácticas sociales fuertemente arraigadas: “El problema que la sociedad tiene es que muchos de los sujetos colectivos tienen una agenda vieja, como el sindicalismo o el cooperativismo. Hay que aggiornar la agenda”. Sin embargo, no deja de sugerir ciertas formas de mejorar su situación contando con apoyo estatal: “Yo creo que sin bienes públicos del Estado es muy difícil hacer estas cosas. Sobre todo hay que superar el 'microemprendedorismo' porque no se puede resolver así. Hay que asociar, hay que generar redes, hay que generar mercados, y en eso hacen falta recursos públicos, iniciativa de la sociedad y de los sujetos colectivos... No hay que romper con el subsidio, hace falta el subsidio. Lo que pasa es que tiene que ser un subsidio sistemático, no casual ni clientelar.”

Uno de los principales inconvenientes con que se encuentran los emprendedores de economía solidaria es el de la competencia de sus productos con los de las empresas tradicionales, dado que muchas veces el carácter artesanal de sus producciones hace que su costo sea más elevado. “Hay que segmentar mercados -dice Coraggio-. Lo que se vende no es sólo el producto sino también las relaciones sociales. Tiene que haber una concientización del mercado. Pero hay que hacer productos de buena calidad”.
Por: Alberto Rodriguez