SON UNA SALIDA GENUINA DE TRABAJO.
La Organización “Otro mercado al Sur”, está confeccionando remeras de puro algodón que nace en una comunidad Toba del Chaco argentino y termina comercializada en tiendas de Italia. Una cadena textil que en su camino habla de dignidad, trabajo e identidad.
Lo que tiene de particular esta remera es que en su creación están involucrados en su mayoría actores de la “economía solidaria”. El algodón es de la “Unión Campesina”, conformada por indios Tobas; los tejedores y tintoreros son de la “Cooperativa Textiles Pigue”, una fábrica recuperada por sus obreros; y los confeccionistas son de la “Cooperativa: La Juanita”, creada por un movimiento de trabajadores desocupados del partido bonaerense de La Matanza.
Todos y cada uno participan poniendo su grano de arena en lo que se bautizó como “Cadena Productiva Textil Justa y Solidaria”.
Esta idea nacida en 2005 con el objeto de asociar en una cadena productiva a distintos actores sociales que estaban desarrollando en forma autónoma proyectos que vinculaban lo social con lo comercial, derivó en esta industria más humana y amistosa.
La cadena tiene un gran “valor agregado”, ya que no se limita a la exportación de materias primas, sino que suma la manufactura en el país de origen.
La remera nace con el algodón que cosechan a mano cientos de familias de comunidades Tobas en el Chaco argentino (región de Pampa del Indio), quienes reciben por tonelada de algodón un precio mayor y más justo que en mercado tradicional. Luego es tejida y teñida en una fabrica recuperada por sus obreros allá por el año 2002 con el lema “Ocupar-Resistir-Producir”. Luego se cose y se confecciona por los integrantes de un movimiento de desocupados.
Finalmente una remesa de 40.000 remeras se comercializa por la ONG a organizaciones de comercio justo de Italia, que nuclean a unas 300 tiendas donde se vende el producto producido por esta Organización.
Por. Harold Pichi
Coordinador de:
Otro Mercado al Sur (ONG)
Lo que tiene de particular esta remera es que en su creación están involucrados en su mayoría actores de la “economía solidaria”. El algodón es de la “Unión Campesina”, conformada por indios Tobas; los tejedores y tintoreros son de la “Cooperativa Textiles Pigue”, una fábrica recuperada por sus obreros; y los confeccionistas son de la “Cooperativa: La Juanita”, creada por un movimiento de trabajadores desocupados del partido bonaerense de La Matanza.
Todos y cada uno participan poniendo su grano de arena en lo que se bautizó como “Cadena Productiva Textil Justa y Solidaria”.
Esta idea nacida en 2005 con el objeto de asociar en una cadena productiva a distintos actores sociales que estaban desarrollando en forma autónoma proyectos que vinculaban lo social con lo comercial, derivó en esta industria más humana y amistosa.
La cadena tiene un gran “valor agregado”, ya que no se limita a la exportación de materias primas, sino que suma la manufactura en el país de origen.
La remera nace con el algodón que cosechan a mano cientos de familias de comunidades Tobas en el Chaco argentino (región de Pampa del Indio), quienes reciben por tonelada de algodón un precio mayor y más justo que en mercado tradicional. Luego es tejida y teñida en una fabrica recuperada por sus obreros allá por el año 2002 con el lema “Ocupar-Resistir-Producir”. Luego se cose y se confecciona por los integrantes de un movimiento de desocupados.
Finalmente una remesa de 40.000 remeras se comercializa por la ONG a organizaciones de comercio justo de Italia, que nuclean a unas 300 tiendas donde se vende el producto producido por esta Organización.
Por. Harold Pichi
Coordinador de:
Otro Mercado al Sur (ONG)