Con el arribo de la primavera, Aluba lanza una campaña en escuelas y espacios públicos para prevenir casos de bulimia y anorexia, trastornos alimenticios que afectan a uno de cada 25 jóvenes en el país.“Llega la primavera y los casos de trastornos alimenticios se intensifican porque todos piensan en el cuerpo y en la playa”. La sentencia pertenece a la titular de la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (Aluba), Mabel Bello, de cara a la campaña que la organización promueve con el fin de prevenir estas situaciones que afectan a uno de cada 25 jóvenes argentinos.
Como parte de la iniciativa, se distribuirá material gráfico en escuelas y espacios públicos donde se reúnen jóvenes en todas las provincias en las que Aluba está presente. El objetivo será “que los jóvenes aprecien sus cuerpos, piensen en su salud y que no se aíslen, ni se obsesionen con su fisonomía”, adelantó Bello.
Así, la propuesta llegará a los establecimientos educativos a través de guías informativas elaboradas por los profesionales de la organización. El material contiene las características de las patologías y el perfil de quienes las padecen. Buscan facilitar la detección precoz por parte de los docentes.
Según una encuesta realizada por la entidad sobre 90 mil adolescentes, y a partir de los programas que desarrollan para acompañarlos, Bello indicó que una de cada diez niñas y adolescentes padece bulimia o anorexia. Mientras que, en los últimos cinco años, se agudizó la problemática entre los chicos: de cada diez mujeres, dos varones presentan los trastornos.
La iniciativa tiene lugar en momentos en que el Senado de la Nación aprobó la Ley de trastornos alimenticios, que obliga a las obras sociales a cubrir los gastos de tratamiento de obesidad, bulimia y anorexia, una medida que la titular de Aluba consideró “positiva”, aunque opinó que debería haberse contemplado una norma por separado para la obesidad “ya que es una enfermedad más metabólica que psicológica, y puede aparecer en cualquier momento de la vida. Por lo tanto, los tratamientos son distintos”.
“Las personas con bulimia o anorexia defienden la enfermedad, dado que es un refugio ante la no aceptación de la realidad y la responsabilidad. También, hay una cultura que enferma: las cirugías plásticas que se realizan desde los 15 años, un fuerte impacto de las publicidades, y el hablar de cuidarse como sinónimo de dietas para adelgazar y no de la salud”, indicó la mujer.
Bello aseguró que bajó la edad de inicio de la patología y advirtió que ya en el jardín de infantes se percibe la influencia de la cultura en los niños quienes discriminan entre gordos y flacos. Además, contó que hay madres que están preocupadas porque sus hijos no tengan sobrepeso “y les advierten a las maestras que controlen lo que -sus hijos- comen y beben”.
Según Bello, es común que los adolescentes con estas patologías busquen sitios donde encontrarse con sus pares. Así, desde hace años comenzaron a aparecer las páginas “Pro Ana” -por anorexia- y “Pro Mía” -por bulimia- en las que los jóvenes desarrollan concursos para ver quién baja más rápido de peso. Además, publican fotos con las heridas que se provocan y frases como “mejor ser flaco y morir que vivir para ser gordo”. Como agravante no existe una legislación que permita controlar el espacio web, aseguró la especialista e integrante de la OSC.
Ante esta situación, desde Aluba promueven la activa participación de los padres en el acompañamiento del desarrollo de sus hijos y en el monitoreo de los sitios donde navegan los chicos. Con este objetivo, todos los lunes y hasta el 30 de octubre, la entidad brinda un ciclo de charlas en esta ciudad.
Fuente: Nahuel Lag
CÓMO CONTACTARSE:
Aluba
info@aluba.org
www.aluba.org
T.E. (011) 4306-0033