TERCER SECTOR en la ARGENTINA
La influencia política, económica, cultural y militar de Estados Unidos de Norte América en el resto del mundo durante los últimos cincuenta años es un fenómeno innegable. Si bien mucho se puede hablar sobre este tema, es poca la atención que se le ha dedicado, salvo honrosas excepciones, a la acción filantrópica internacional de ese país. Menos aún en América Latina y prácticamente nula en Argentina.La investigación y los análisis sobre el tema filantropía de los EE.UU. nos coloca frente a una cuestión de suma importancia en el campo de los estudios del “Tercer Sector” (Organizaciones de la Sociedad Civil), la Sociedad Civil y sus relaciones transnacionales en la América Latina de hoy.
Durante los últimos años (1998 -2008) hubo un aumento de las donaciones realizadas por fundaciones privadas estadounidenses al resto del mundo. Si bien este hecho denota una mayor internacionalización de un pequeño grupo de fundaciones, lo que más llama la atención es el carácter totalmente marginal de éstas en comparación con las inversiones que realizan estas fundaciones dentro de su territorio.
Los once millones de dólares donados a la Argentina, identificados para el período 1998 – 2001, son una migaja de lo que las mismas fundaciones invierten en su propio país; aunque visto desde nuestro país, esos fondos parezcan mucho.
Sí además tenemos en cuenta que mucho de esos fondos no quedan en la Argentina sino que son intermediados para otras acciones fuera del país, el monto es mucho menor.
Podría pensarse, a manera de hipótesis, que la actividad internacional de las fundaciones no es una cuestión de peso en sus agendas de trabajo. Que el volumen filantrópico es muy pequeño y que carece de transparencia.
La presencia de las fundaciones FORD y KELLOGG que concentran la mayoría de las donaciones a la Argentina en esos períodos, son vista como: “progresista y comprometida políticamente” por aquellas hechas por la Fundación Ford; y, “asistencialista y apolítica” las realizadas por la Fundación Kellogg.
La variable del involucramiento con temas de derechos humanos es importante, aunque no la única. Pero si es de destacar, como estas fundaciones han incidido en algunas políticas públicas sectoriales, a través del apoyo otorgado al fortalecimiento de organizaciones de base (en el período 1998-2001).
Las relaciones entre las fundaciones extranjeras donantes de recursos y las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) locales son casi nulas.
Un punto importante para destacar y para tener en cuenta a la hora de iniciar este tipo de relaciones es que los vínculos deben ser de largo alcance, contar con capacidad gerencial y administrativa, (por parte de la ONG) claridad en las rendiciones de cuenta, y proyectos de alto impacto y sustentabilidad.
Fuente: Andrés Thompson
Director de Programas para América Latina y el Caribe
Fundación W. K. Kellogg (Michigan – EE.UU.)