Ñandú: vedette de las producciones alternativas.Alejandro Ibars, propietario del primer criadero de ñandúes habilitado en la provincia de Córdoba, habló de la realidad del sector. "El Suri", que quiere decir ñandú en quechua, es la cabaña. Su propietario explicó con entusiasmo que ya hace siete años que se dedica a esa actividad y que las perspectivas son muy buenas. Con siete criaderos conformaron una asociación a nivel nacional, que nuclea todos los productores del centro del país. Destacó Ibars que como todos los espacios nuevos "estamos abriendo caminos a pulmón. Pero hasta ahora estamos muy satisfechos con el crecimiento de la actividad y de la demanda de los múltiples productos que ofrece el ñandú". Todo el animal que se vende es de criadero, y la cantidad de huevos puestos por temporada, oscila alrededor de los 30 por hembra y por temporada de postura, en un período que va desde diciembre a febrero. "Sólo alcanzan la fertilidad exitosa alrededor del 50%. Obteniendo estas cifras, ya se considera exitosa la producción, convirtiendo al criadero en muy rentable”, dijo. Es tan grande el desconocimiento en la actividad, que algunos productores han tenido mortandad del 100% en los primeros intentos. A partir de los 10 a 16 meses de edad, ya están listos para el consumo, y se trata de un animal que llega a peso vivo entre 25 y 28 kilos, de los que quedan alrededor de 12 kilos limpios. "Lo interesante de la cría del ñandú es que nada se deja de lado, porque apuntamos hacia todos los nichos de ventas. La comercialización de la carne es muy importante, la pluma consigue muy buenos precios y el cuero también por ser uno de los más codiciados", explicó el criador. En lo que hace a la carne, se vende a restaurantes de Buenos Aires, escuelas de cocina de Córdoba capital y se fabrican chacinados con resultados extraordinarios. Cabe señalar que esta carne es muy similar en su textura y color a la carne vacuna, con menor cantidad de grasa intramuscular, una carne de sabor puro, a la que no es necesario agregarle ni quitarle nada para su degustación. "En cuanto a los chacinados, los estamos fabricando en Colonia Caroya, con gente que está en el tema y le interesa", dijo. Un salame de ñandú se está vendiendo a 90 pesos por unidad. Al cuero lo venden a un acopiador, que curte y exporta. En cuanto a las plumas, explicó que el precio crece permanentemente, además de la demanda de las mismas en las fábricas de plumeros, los otros demandantes son los participantes de las comparsas para el carnaval. Por estas plumas se pagan alrededor de 80 a 90 pesos el kilo. "Cuando se agilicen los canales de comercialización, especialmente la exportación, éste será uno de las emprendimientos alternativos de más rentabilidad", afirmó. Dijo además que el costo para producir un ñandú está entre los 100 y 200 pesos, dependiendo del sistema de cría que se utilice. Finalmente, señaló que el precio a la venta está alrededor de 350 pesos por animal adulto, en la sumatoria del cuero, la carne y las plumas.
(Por: GENERACION 21)