Está relacionado con lo que nos sucede individual y colectivamente, con el momento histórico social de cada grupo humano, con sus modos de vivir, de cuidarse, de disfrutar, de enfermarse y de morir. La salud es una permanente búsqueda de equilibrio frente a situaciones difíciles que nos desequilibran, depende de nosotros (como enfrentamos cada dificultad) y de quienes nos rodean (familia, trabajo, escuela, economía, justicia, inseguridad).
Así, cuando hablamos de salud, estamos pensando en la red de vínculos afectivos que establecemos con otros (amigos, familiares, compañeros de trabajo), en como nos relacionamos con las actividades que realizamos a diario (trabajo, estudio, alimentación, recreación, ejercicios físicos), como nos involucramos y participamos en tareas por nuestra comunidad para el bien común y que actitud tenemos frente a la vida.
Partiendo de estos conceptos trataremos de reflexionar sobre uno de los tantos temas de importancia para nuestra salud:
Así, cuando hablamos de salud, estamos pensando en la red de vínculos afectivos que establecemos con otros (amigos, familiares, compañeros de trabajo), en como nos relacionamos con las actividades que realizamos a diario (trabajo, estudio, alimentación, recreación, ejercicios físicos), como nos involucramos y participamos en tareas por nuestra comunidad para el bien común y que actitud tenemos frente a la vida.
Partiendo de estos conceptos trataremos de reflexionar sobre uno de los tantos temas de importancia para nuestra salud: El Tabaquismo.
Hasta hace poco tiempo pensábamos que el tabaco sólo era nocivo para quien lo fumaba. Actualmente esto ha cambiado, comenzamos a tener en cuenta al fumador pasivo. Este concepto se refiere a aquellas personas que, si bien no fuman voluntariamente, tienen que aspirar el humo del tabaco por tener que permanecer durante un tiempo en contacto con fumadores activos.
Existen dos formas de tabaquismo pasivo.
1) Por vía aérea, es decir, la inhalación del humo del tabaco presente en el aire.
2) Durante el embarazo, en el que la oferta de oxigeno al feto de las mamás que fuman están disminuidas (sea activa o pasiva), esto produce bajo peso del bebé al nacer, junto a otras consecuencias en la salud del pequeño.
También en el periodo de lactancia el hecho de que la madre fume perjudica al niño.
Por todo esto es importante tener en cuenta a las personas con quienes compartimos espacios a diario, por que si bien el hecho de fumar es una decisión propia, es bueno poder aceptar que a otras personas (amigos, familiares, e incluso desconocidos) les resulte molesto y perjudicial el humo del cigarrillo.
El tabaco contiene distintos compuestos tóxicos: monóxido de carbono, alquitrán, nicotina y otras sustancias adictivas; la suma de todas y cada una de ellas alteran nuestro organismo y lo deterioran lenta y progresivamente.
Los factores hereditarios, medioambientalistas, psicológicos y sociales también influyen sobre el resultado final que estos componentes tóxicos tienen en la salud individual y colectiva.
Los mayores efectos perjudiciales generados por el humo del tabaco se producen en el aparato cardiovascular (especialmente en el corazón, las arterias y la tensión arterial) y el aparato respiratorio (pulmones y bronquios).
Como el humo recorre todo el cuerpo puede enfermar también a órganos como la boca, faringe, laringe, esófago, estómago, vejiga, riñones, etc.
Para algunos el consumo del tabaco es un hábito de comportamiento social que puede proporcionar placer, estimulación y relajamiento, pero al final se convierte en una adicción.
Fuente: Secretaría de Salud Pública
(Municipalidad de Rosario)
Hasta hace poco tiempo pensábamos que el tabaco sólo era nocivo para quien lo fumaba. Actualmente esto ha cambiado, comenzamos a tener en cuenta al fumador pasivo. Este concepto se refiere a aquellas personas que, si bien no fuman voluntariamente, tienen que aspirar el humo del tabaco por tener que permanecer durante un tiempo en contacto con fumadores activos.
Existen dos formas de tabaquismo pasivo.
1) Por vía aérea, es decir, la inhalación del humo del tabaco presente en el aire.
2) Durante el embarazo, en el que la oferta de oxigeno al feto de las mamás que fuman están disminuidas (sea activa o pasiva), esto produce bajo peso del bebé al nacer, junto a otras consecuencias en la salud del pequeño.
También en el periodo de lactancia el hecho de que la madre fume perjudica al niño.
Por todo esto es importante tener en cuenta a las personas con quienes compartimos espacios a diario, por que si bien el hecho de fumar es una decisión propia, es bueno poder aceptar que a otras personas (amigos, familiares, e incluso desconocidos) les resulte molesto y perjudicial el humo del cigarrillo.
El tabaco contiene distintos compuestos tóxicos: monóxido de carbono, alquitrán, nicotina y otras sustancias adictivas; la suma de todas y cada una de ellas alteran nuestro organismo y lo deterioran lenta y progresivamente.Los factores hereditarios, medioambientalistas, psicológicos y sociales también influyen sobre el resultado final que estos componentes tóxicos tienen en la salud individual y colectiva.
Los mayores efectos perjudiciales generados por el humo del tabaco se producen en el aparato cardiovascular (especialmente en el corazón, las arterias y la tensión arterial) y el aparato respiratorio (pulmones y bronquios).
Como el humo recorre todo el cuerpo puede enfermar también a órganos como la boca, faringe, laringe, esófago, estómago, vejiga, riñones, etc.
Para algunos el consumo del tabaco es un hábito de comportamiento social que puede proporcionar placer, estimulación y relajamiento, pero al final se convierte en una adicción.
Fuente: Secretaría de Salud Pública
(Municipalidad de Rosario)
