martes, 8 de septiembre de 2009

CURIOSIDADES

MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES

¿Por qué decimos lo que decimos?
Cuando decimos algo…
¿Sabemos lo que significa?



No es muy segura la procedencia de este modismo, aunque circula por España una anécdota que podría explicar el origen del dicho.

Según cuenta el Conde de Clonard, en 1597 las tropas españolas tomaron la ciudad de Amiens merced a una treta urdida por el Capitán Hernán Tello de Portocarrero, que vistió de labradores a 17 de sus soldados que hablaban muy bien el francés. Estos hombres penetraron a la ciudad provistos con sacos de nueces, cestos de manzana y un carro lleno de heno.
Apenas entraron en la ciudad, uno de los soldados dejó caer voluntariamente uno de los sacos de nueces, lo que movió a los soldados franceses a recoger las nueces del piso. Esta situación permitió a los españoles que sacaran sus armas de la carreta con heno y así reducir a las tropas locales para permitir el ingreso de la columna invasora.
Posteriormente, los franceses recobraron la plaza, pero la astucia de la estratagema habría dado el origen al dicho mucho ruido y pocas nueces.

Con el correr del tiempo, la frase pasó a ser parte del uso popular, como manifestación de exagerada demostración de un hecho que no tiene tanta trascendencia.





DAR EN EL CLAVO



Esta expresión, seguramente, será asociada por el lector con la acción de martillar, clavar… y nada mas alejado de la verdadera procedencia del dicho.

En la antigüedad existía un juego infantil llamado “hito”, que consistía en fijar un vástago o un gran clavo a cierta distancia de los participantes quienes, desde su lugar, arrojaban unos tejos anillados de hierro, de manera que el éxito en el juego lo lograban quienes conseguían acertar con el aro en el hito.
Y como el hito solía ser de hierro, por lo general un clavo, la expresión dar en el clavo vino a significar lo mismo.

Con el tiempo y como sucedió con casi todos los dichos populares, la gente comenzó a utilizarlo con otro sentido, en este caso, como equivalente de acertar en la solución de alguna cosa complicada y difícil.


Fuente:
Diario Nuevo ABC rural.
(Pergamino)