
Retomar el equilibrio
La crisis económica mundial puso en tela de juicio en nuestro país, la posibilidad de que una empresa que esta preocupada por sobrevivir pueda seguir manteniendo su “responsabilidad social empresaria” (RSE)
Algunos especialistas sostienen que si la RSE es una filosofía que atraviesa toda la compañía, más allá del contexto, se puede seguir aplicando en todas las decisiones que haya que tomar.
Es necesario diferenciar el “lucro” de la “economicidad”.
El lucro significa orientar el negocio exclusivamente hacia la generación de riquezas, mientras que la economicidad implica que es necesario un equilibrio entre lo que se invierte y lo que se gana, para poder hacer sustentable un negocio.
La economicidad también debe tener en cuenta el equilibrio ambiental y social. Hoy estamos gastando un 40 % más de los recursos naturales que el planeta necesita para seguir regenerándose. Por eso, cada vez que se piensa en políticas de las empresas hay que contemplar lo que genera menos perjuicio y mayor beneficio para el medio ambiente y la comunidad. Las empresas tienen que entender la situación de extrema vulnerabilidad en la que estamos viviendo. Ahí empieza su RSE.
Las empresas tienen que pensar que pueden contribuir con el problema de la biodiversidad. Para eso tienen dos opciones. Por un lado, repensar sus productos para que impacten lo menos posible en el medio ambiente y generen el menor daño en la salud, y por otro lado, pueden incidir haciendo presión para que se modifique el marco legal y regulatorio, y las conductas de las personas.
En Argentina hay un proyecto de ley para regular las acciones de la RSE; pero creo que debe haber una política de trabajo con respecto a la RSE. Además hay que movilizar a los líderes sociales y a los medios de comunicación para que instalen el tema en la sociedad.
Argentina, Brasil y Chile tienen muy buenos activos ambientales y sociales que pueden ser una gran reserva para momentos de crisis mundial, y eso hay que cuidarlo. Las empresas que cuiden de mejor manera posible los activos sociales y medio ambientales, son las que tendrán un mejor futuro, y seguramente las que elijan los inversores.
Lo mas importante es reconvertir el sistema sobre el cual esta basada la sociedad, y eso debe hacerse imitando la sabiduría de la naturaleza.
Fuente: Homero Santos
Consultor en temas de Sustentabilidad; y
Profesor del Instituto ETHOS.
(www.ethos.org.br)
La crisis económica mundial puso en tela de juicio en nuestro país, la posibilidad de que una empresa que esta preocupada por sobrevivir pueda seguir manteniendo su “responsabilidad social empresaria” (RSE)
Algunos especialistas sostienen que si la RSE es una filosofía que atraviesa toda la compañía, más allá del contexto, se puede seguir aplicando en todas las decisiones que haya que tomar.
Es necesario diferenciar el “lucro” de la “economicidad”.
El lucro significa orientar el negocio exclusivamente hacia la generación de riquezas, mientras que la economicidad implica que es necesario un equilibrio entre lo que se invierte y lo que se gana, para poder hacer sustentable un negocio.
La economicidad también debe tener en cuenta el equilibrio ambiental y social. Hoy estamos gastando un 40 % más de los recursos naturales que el planeta necesita para seguir regenerándose. Por eso, cada vez que se piensa en políticas de las empresas hay que contemplar lo que genera menos perjuicio y mayor beneficio para el medio ambiente y la comunidad. Las empresas tienen que entender la situación de extrema vulnerabilidad en la que estamos viviendo. Ahí empieza su RSE.
Las empresas tienen que pensar que pueden contribuir con el problema de la biodiversidad. Para eso tienen dos opciones. Por un lado, repensar sus productos para que impacten lo menos posible en el medio ambiente y generen el menor daño en la salud, y por otro lado, pueden incidir haciendo presión para que se modifique el marco legal y regulatorio, y las conductas de las personas.
En Argentina hay un proyecto de ley para regular las acciones de la RSE; pero creo que debe haber una política de trabajo con respecto a la RSE. Además hay que movilizar a los líderes sociales y a los medios de comunicación para que instalen el tema en la sociedad.
Argentina, Brasil y Chile tienen muy buenos activos ambientales y sociales que pueden ser una gran reserva para momentos de crisis mundial, y eso hay que cuidarlo. Las empresas que cuiden de mejor manera posible los activos sociales y medio ambientales, son las que tendrán un mejor futuro, y seguramente las que elijan los inversores.
Lo mas importante es reconvertir el sistema sobre el cual esta basada la sociedad, y eso debe hacerse imitando la sabiduría de la naturaleza.
Fuente: Homero Santos
Consultor en temas de Sustentabilidad; y
Profesor del Instituto ETHOS.
(www.ethos.org.br)