jueves, 22 de octubre de 2009

MUJER



La Seducción

Seducción es una palabra que genera diversas fantasías.
Muchos la comparan con el erotismo. Otros creen que es una cualidad que toda persona debe tener y desarrollar. Algunos piensan que es una propiedad de la mujer.
En el leguaje cotidiano, cuando decimos que una mujer es “seductora” se quiere dar a entender que es atractiva. Si se habla de un hombre, se entiende que se relaciona “íntimamente” con muchas mujeres.
En la década de los 90 la psicóloga social Beatriz Duvisky fundó en Argentina la “Primera Escuela de Seducción” y el “Centro de Estudio de la Comunicación Humana”. La idea surge de una necesidad compartida entre colegas. Luego se estudia y se aborda desde diferentes puntos de vistas. Concluyendo que la seducción está presente en toda actividad humana. Muchas veces, la seducción natural puede ser inhibida o bloqueada por diferentes actitudes de la familia.
Esta Escuela de Seducción ofrece diferentes workshop, que son talleres donde concurren un máximo de 30 personas; y donde por diferentes técnicas, cada persona logra desarrollar este don natural.
La seducción, al ser una parte fundamental de toda comunicación humana, está presente en todos los actos de la vida; por ejemplo, la usa el profesor para captar la atención de los alumnos, la usamos para buscar trabajo, para conseguir un crédito, y también la aplicamos para entablar una relación amorosa o mejorar nuestra relación de pareja.
En la escuela se desarrolla la autoconfianza necesaria para comenzar a vencer los diferentes obstáculos que se pueden ir presentando en la vida.
Hoy…entre el hombre y la mujer, el juego de la seducción ha quedado perimido y mas allá de estar en la era de la comunicación, las personas están más incomunicadas que nunca. Finalmente la perdida de la seducción y el erotismo han llevado a distanciar los géneros.
Con respecto a la seducción el médico alemán Wolfang Begatzki, sostiene que “el hombre ha perdido la antigua capacidad de cortejar”.
El psicólogo español Santiago Andelitos considera que “el hombre debe reaprender a mirar a la mujer”.

Fuente: Raquel Orellana
(Escritora)