viernes, 18 de diciembre de 2009

CALIDAD de VIDA

Mantener el esqueleto


El mantenimiento del esqueleto del organismo depende fundamentalmente de un mineral: El Calcio.

Su misión es fortalecer huesos y dientes; y sólo puede ser llevado a cabo cuando se encuentra en el propio cuerpo las cantidades necesarias de calcio, que varían según la edad y el estado físico de las personas.

El 99 % del calcio se concentra en el esqueleto y el resto circula por la sangre.

Cuando el organismo no recibe de la alimentación el calcio necesario, se lo quita al esqueleto, produciéndole diferentes trastornos.

En los niños, por ejemplo, puede complicar la formación de una masa ósea adecuada. También la osteoporosis, la disminución en la mineralización de los huesos, está en directa relación con la falta de calcio.

Una ingesta apropiada de calcio en cada una de las etapas de la vida puede hacer que se llegue en mejores condiciones a la vejez.

El calcio se encuentra fundamentalmente en los productos lácteos. La leche es el mejor elemento aportante de calcio.

A partir de la menopausia en las mujeres y después de los 65 años en los hombres, comienza la desmineralización de los huesos haciendo que estos se vuelvan frágiles.

Las lesiones mas comunes provocadas por esta falta de calcio se producen en las caderas, radio y columna vertebral.

Una alimentación adecuada y rica en lácteos es la mejor arma para prevenir esta desmineralización y mantener nuestro esqueleto sano.


Como mantener los niveles de calcio en el organismo:


Los niños deben ingerir alrededor de 800 miligramos diarios de calcio. Que se aportan tomando dos tazas de leche (1/2 litro) y un yogur.

En la adolescencia las necesidades aumentan a 1200 miligramos diarios. Que se aportan tomando un litro de leche.

El adulto debe consumir lo mismo que lo recomendado para los niños.

Las mujeres embarazadas y las que están amamantando necesitan un aporte diario de 1200 miligramos diarios (1 litro de leche)

En la etapa de la menopausia el aporte diario deberá ser de 1500 miligramos (1 litro de leche más un yogur).

Hay que saber que todos estos cuidados deben comenzar en la niñez. Si esto no ocurrió por alguna causa, se debe recurrir al nutricionista para que la ayuda profesional sea la adecuada para cada caso.


Fuente: Lic. Cecilia Kemerer