Un Buen Desayuno
Las ventajas de un buen desayuno son innegables. Después de 7 u 8 horas de sueño, el organismo necesita proveerse de energía para comenzar la jornada.
Pero una buena energía no es la que le proporcionan ni los dulces, ni las grasas, y mucho menos alguna infusión (té, café, mate cocido, etc.).
Un buen desayuno es la “Granola”. Se trata de una combinación especial de distintos nutrientes: cereales, frutas y lácteos. Puede consumirse a cualquier edad y no tiene restricciones. La única limitación ocurre en caso de obesidad o diabetes.
El resultado de
Algunas personas optan por suprimir la miel y el jugo de limón. También puede reemplazarse el jugo de limón por jugo de pomelo o de naranja. Si alguna de los ingredientes no es del agrado del consumidor, pueden reemplazarse por otras frutas disecadas como la ciruela, higos, damascos, etc.
Las nueces, el polen y la avena “no deberían” reemplazarse dentro de
Este desayuno favorece la actividad del cerebro y mejora el rendimiento intelectual y de concentración. Su poder energético y nutritivo constituye el mejor estimulante muscular y un complemento ideal en todo el organismo.
Otra semilla que puede agregarse y hace muy bien:
La semilla de “Amaranto” contiene grandes aportes de calcio, es similar a la leche y a la soja, actúa contra la desnutrición y fortalece la salud a toda edad.
Crece desde México hasta Argentina. Se la conoce también con los nombres de: bledo rojo, alfalfa de los pobres, sangorache, jataco, quinuicha, ataco y achita.
La principal virtud del Amaranto está contenida principalmente en sus semillas y en menor medida en sus hojas y flores. Posee aminoácidos esenciales e imprescindibles para el correcto funcionamiento del organismo, hidratos de carbono, hierro y fósforo.
En los chicos sus propiedades antiinflamatorias y antifebriles son eficaces para vencer los virus y las bacterias típicas de esa edad.
En los adolescentes su poder energizante es altamente beneficioso para los deportes y actividades al aire libre.
En los adultos, al no contener gluten, puede consumirse por quienes padecen trastornos metabólicos que les impide digerir harinas.
El Amaranto ataca todos los problemas bronquiales e influye positivamente en casos de tensión nerviosa y altos niveles de estrés.
En Argentina la especie “Amaranto muricatus”, conocida como “yerba meona” o “ataco” es útil en los casos en que sea necesario hacer supurar infecciones de la piel; se indica en este caso hacer infusiones y tomarlas como mínimo tres veces al día. La infusión tiene acciones antimicóticas y antiparasitarias.
La harina de amaranto puede convertirse también en el mejor sustituto del pan, pastas, empanadas, pizzas, galletitas o bizcochos.
La mejor manera de elaborarlas es moler las semillas utilizando una procesadora o un molinillo de café, hasta que queden finamente molidas. Luego se mezclan con harina de soja integral y harina de arroz. Como el amaranto no tiene gluten, le falta la consistencia necesaria para volverse fácilmente panificable, por eso deben mezclarse.
Las proporciones aproximadas son: 30 % de harina de amaranto; 35 % de harina de soja y 35 % de harina de arroz.
Se revuelve esta mezcla con agua y aceite junto a unos
Fuente: Dr. Hugo Golberg