UNA CIUDAD PARA TODOS

Promover la transformación de concepciones y actitudes muy arraigas en nuestra sociedad es un compromiso que debería involucrarnos a todos: gobierno, instituciones y ciudadanía; a la vez, un ejercicio importante que va permitiendo evolucionar, innovando y obteniendo como resultado una mejor calidad de vida para todos.
En la búsqueda de un pleno uso de la ciudad arquitectónicamente en igualdad de condiciones para todos sus habitantes y visitantes, el cuestionamiento constante desde la arquitectura y el diseño debería permitir el desarrollo de nuevas perspectivas que hagan de la construcción una ciudad igualitaria para todos los ciudadanos.
Los proyectistas de espacio, los diseñadores de edificios, los gestores de hábitat, deberían en sus planificaciones aportar conceptos de accesibilidad desde una primera etapa; esto implicaría una concientización social en general y en particular de los profesionales que se dedican a la construcción para generar verdaderos espacios para todos. Espacios de inclusión. De esta forma las normas no sólo implicarán una obligación a cumplir, sino también una línea de pensamiento consecuente con una nueva conducta humana.
El concepto de accesibilidad no se aplica sólo a personas con capacidades diferentes sino también integra distinta etapas del desarrollo del ser humano, como la niñez, el embarazo, la vejez, o una situación de reducción de movimientos temporal. Tenemos que ser concientes que “todos”, en algún momento de nuestras vidas tendremos que hacer frente a algunas de estas situaciones ya sea en forma personal o través de un ser querido.

En la búsqueda de un pleno uso de la ciudad arquitectónicamente en igualdad de condiciones para todos sus habitantes y visitantes, el cuestionamiento constante desde la arquitectura y el diseño debería permitir el desarrollo de nuevas perspectivas que hagan de la construcción una ciudad igualitaria para todos los ciudadanos.
Los proyectistas de espacio, los diseñadores de edificios, los gestores de hábitat, deberían en sus planificaciones aportar conceptos de accesibilidad desde una primera etapa; esto implicaría una concientización social en general y en particular de los profesionales que se dedican a la construcción para generar verdaderos espacios para todos. Espacios de inclusión. De esta forma las normas no sólo implicarán una obligación a cumplir, sino también una línea de pensamiento consecuente con una nueva conducta humana.
El concepto de accesibilidad no se aplica sólo a personas con capacidades diferentes sino también integra distinta etapas del desarrollo del ser humano, como la niñez, el embarazo, la vejez, o una situación de reducción de movimientos temporal. Tenemos que ser concientes que “todos”, en algún momento de nuestras vidas tendremos que hacer frente a algunas de estas situaciones ya sea en forma personal o través de un ser querido.

NO
SI
La ciudad de Rosario en materia de diseño, aunque existen importantes avances sobre esta cuestión, hoy lo urbanizado, lo construido y lo normado no resuelven aún una accesibilidad aceptable.
Cada uno desde su lugar debe hacer un aporte tendiente a la eliminación de las barreras arquitectónicas, sociales y culturales que impiden una vida con las mismas oportunidades.
El entorno físico que se diseña pareciera estar destinado a un ser humano ficticio e inmutable, que no crece, no enferma, no envejece, no muere, un modelo antropométrico perfecto, consecuencia de una visión perfeccionista del hombre.
Las barreras arquitectónicas y urbanísticas, las barreras culturales, las sociales y también las burocráticas, son aquellos impedimentos que hacen a la no integración o a la dificultad de participar de las actividades de una comunidad para algunas personas, como por ejemplo discapacitados, niños o ancianos.

Cada uno desde su lugar debe hacer un aporte tendiente a la eliminación de las barreras arquitectónicas, sociales y culturales que impiden una vida con las mismas oportunidades.
El entorno físico que se diseña pareciera estar destinado a un ser humano ficticio e inmutable, que no crece, no enferma, no envejece, no muere, un modelo antropométrico perfecto, consecuencia de una visión perfeccionista del hombre.
Las barreras arquitectónicas y urbanísticas, las barreras culturales, las sociales y también las burocráticas, son aquellos impedimentos que hacen a la no integración o a la dificultad de participar de las actividades de una comunidad para algunas personas, como por ejemplo discapacitados, niños o ancianos.

NO
SI
Su integración es una obligación que ataña a toda la comunidad, por eso deben evitarse aquellos obstáculos que les interrumpan el uso de la ciudad y sus lugares.
La necesidad de una planificación racional de dichas ciudades y de los espacios de trabajo se presenta, en la actualidad, como un aspecto indispensable para conseguir e impulsar actuaciones encaminadas a la mejora y el bienestar de todos los ciudadanos. Es muy importante, entonces, en las sociedades modernas prestar mayora atención a la accesibilidad y utilidad de los edificios que serán usados por los ciudadanos.

La necesidad de una planificación racional de dichas ciudades y de los espacios de trabajo se presenta, en la actualidad, como un aspecto indispensable para conseguir e impulsar actuaciones encaminadas a la mejora y el bienestar de todos los ciudadanos. Es muy importante, entonces, en las sociedades modernas prestar mayora atención a la accesibilidad y utilidad de los edificios que serán usados por los ciudadanos.

“Accesibilidad”, es la característica del urbanismo, la edificación, el transporte o los medios de comunicación que permite a cualquier persona su utilización y la máxima autonomía personal, brindando de esta forma integración y equiparación de oportunidades para todos los ciudadanos.
Dos palabras más cierran el concepto de inclusión: Pautas y exigencias.
“Pautas” son aquellas sugerencias que muchas veces no se encuentran consideradas en la normativa vigente de una ciudad y que al incluirlas en los proyectos, las mismas contribuyen a mejorar la calidad de los espacios, y por ende, proporciona una mejor calidad de vida de las personas con movilidad reducida y/o discapacidad.
“Exigencias” son las que se encuentran dentro de una norma vigente y no se cumplen, o simplemente se omiten.
Debe partir de nosotros (Sociedad Civil); cada uno desde nuestro rol, un cambio de actitud para sensibilizar al resto sobre lo bueno que es incluir a todos.
Fuente:
Dos palabras más cierran el concepto de inclusión: Pautas y exigencias.
“Pautas” son aquellas sugerencias que muchas veces no se encuentran consideradas en la normativa vigente de una ciudad y que al incluirlas en los proyectos, las mismas contribuyen a mejorar la calidad de los espacios, y por ende, proporciona una mejor calidad de vida de las personas con movilidad reducida y/o discapacidad.
“Exigencias” son las que se encuentran dentro de una norma vigente y no se cumplen, o simplemente se omiten.
Debe partir de nosotros (Sociedad Civil); cada uno desde nuestro rol, un cambio de actitud para sensibilizar al resto sobre lo bueno que es incluir a todos.
Fuente:
Pautas y exigencias para un proyecto arquitectónico de inclusión.
Andrea Nepote; Marcelo Saichuk
Andrea Nepote; Marcelo Saichuk
(Estudiantes de Arquitectura)
Cristian Picerni (M.M.O.)
Arq. Maria José Saccani
Cristian Picerni (M.M.O.)
Arq. Maria José Saccani

