martes, 16 de junio de 2009

NUTRICION

ANTIBIÓTICOS CASEROS

Conocido y consumido por numerosos pueblos aún antes de la era cristiana, “el yogur” es un alimento de fácil preparación que cumple funciones altamente positivas en nuestro organismo.
El yogur contiene bacterias vivas, llamadas “Lactobacilo acidophilus”, que en su fermentación produce ácido láctico, un poderoso antibiótico natural. En el yogur casero se presentan mayores cantidades de este antibiótico que en el yogur industrializado que compramos en el supermercado.
El yogur es digerible aún en personas con intolerancia a la lactosa y puede integrarse fácilmente al menú familiar, tanto en platos dulces como salados.
El yogur posee distintas vitaminas y minerales imprescindibles para la salud como el fósforo, acido fólico, rivoflamina, hierro y calcio.
Su efecto antibacteriano se extiende en patologías como la diarrea, donde su consumo se convierte en un eficaz aliado de mejorías.
Ayuda a la flora intestinal y consumiéndolo diariamente regula el tránsito intestinal en aquellas personas que tienen estreñimiento.

Tradicionalmente conocida como “agar agar”, a diferencia de las gelatinas industrializadas, posee una sustancia natural que proviene de las algas y que brindan al organismo minerales y vitaminas en gran volumen, ayudando también a mejorar el tránsito intestinal.
Se procesa de igual modo que la gelatina industrializada, utilizando iguales cantidades de agua caliente y fría. Demora un poco más en solidificarse pero no contiene calorías. Se puede comprar en polvo, en escama o en barras prensadas. Su sabor es neutro y puede utilizarse en platos dulces como salados.
Una taza de agar agar en polvo se combina con cuatro tazas iguales de agua.

Sin los tóxicos de los antibióticos industrializados, “el pomelo” es la mejor protección frente a virus y bacterias típicos durante el cambio de estación. Por ser un potente antioxidante, estimula la salud de las células y en sólo tres días purifica el organismo.
El pomelo a diferencia de otros cítricos contiene flavonoides, sustancia que actúa sobre los capilares sanguíneos, previniendo su fragilidad. Esta fragilidad está asociada a la caída del cabello, hemorroides, várices, celulitis y en aquellas patologías donde se suponen fallas en el sistema de alimentación de las venas.
El pomelo es antioxidante por lo que ayuda a disminuir los radicales libres que se producen en el proceso de respiración celular, contiene además de la vitamina “C”, betacaroteno; que ayudan a reducir el proceso de envejecimiento natural en nuestro organismo.
Una buena manera de combatir la anemia o la desnutrición, ya que las propiedades del pomelo ayudan la absorción del hierro, es su ingesta diaria por las mañanas; ya sea en jugo o en gajos.
Otras de las virtudes terapéuticas del pomelo es que si se lo ingiere con el hollejo (ya que en este caso se incorpora una gran cantidad de fibras) actúa en el organismo reduciendo el colesterol.
El pomelo permite purificar el organismo y desintoxicarlo. Es ideal hacer tres días de consumo de pomelo junto a yogur y otras frutas y vegetales. Una sugerencia efectiva para desintoxicar el organismo es la siguiente:

DIA 1: Desayune el jugo de un pomelo combinado con el jugo de una naranja. A media mañana ingiera un yogur descremado. Para el almuerzo una ensalada de tomates con una manzana y el jugo de un pomelo. Beba solamente agua sin gas. La merienda se compone de un yogur descremado y de una naranja. Para la cena zanahorias rayadas y verduras hervidas. No utilice sal ni aceite.

DIA 2: Desayune un pomelo y una manzana. A media mañana ingiera dos duraznos. En el almuerzo combine zanahorias rayadas con blanco de apio y un tomate partido. En la merienda el jugo de un pomelo y el de una naranja. En la cena una naranja, una manzana, un duraznos y dos ciruelas.

DIA 3: Desayune el jugo de dos pomelos y un yogur descremado. A media mañana una taza (250 cc) de leche descremada. Almuerce una ensalada de lechuga y tomate junto con un huevo duro. La merienda se compone del jugo de un pomelo y una manzana rayada. En la cena una tajada de queso descremado (150 gr.) y un tomate partido.

En estos tres días beba solamente agua sin gas; no utilice sal ni aceite; no ingiera dulces, azúcar o harinas.

Esta desintoxicación del organismo permitirá absorber mejor todas aquellas vitaminas y minerales que en el consumo diario de alimentos lo ayudaran a prevenir enfermedades.

Fuente:
Dr. Hugo Golberg
Dr. Daniel Ricchione
y Dr. Ricardo Saxton