miércoles, 25 de noviembre de 2009

EDUCACION


Ser Padres Hoy…


Hoy, los estudiosos están empezando a hablar de un nuevo fenómeno que afecta en mayor medida a las clases socioeconómicas más altas: los niños viven con estrés.

Agendas completas formadas por jornadas escolares de doble turno e infinidad de actividades extras como idiomas, deportes y música. A pesar de ser actividades saludables, a estos niños les está faltando lo más importe: tiempo libre.

La psicóloga Andrea Saporiti, profesora del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral, refuerza esta idea y sostiene que “es fundamental reconocer que la infancia es una etapa donde el desarrollo de la creatividad y la imaginación se dan a partir del juego libre, del tiempo para uno mismo y de la posibilidad de descanso”.

¿Cómo hacer para reducir los niveles de estrés en los chicos? Marina Lisenberg, psicóloga especialista en terapia familiar; propone algunas ideas: acotar su abanico de elecciones, pertenencias y actividades, las horas delante de una pantalla y llevar una vida saludable desafiando el tiempo libre.

En algunos casos, el estrés de los padres también puede producir estrés en los hijos, sobre todo si se habla frente a ellos en la mesa familiar de situaciones acuciantes como dinero, asaltos, robos, inseguridad, inestabilidad laboral, etc.

Los chicos están permanentemente viendo y escuchando a los adultos, aprendiendo de ellos, y necesitan fundamentalmente el amparo de los padres. Si los padres priorizan otras actividades que le restan atención, quedan carentes de nuestra mejor orientación para aprender cómo enfrentar estas situaciones de desbordes y estrés.

El 20 de junio del corriente año se realizó el 7º Congreso Argentino de Padres; organizado por la Fundación Proyecto Padres. Con el lema “Padres e Hijos: la repuesta de un mundo en crisis”, que convocó a 400 personas en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde se hicieron presentes entre otros oradores; el Obispo de San Isidro, Monseñor Casaretto y miembros de varias Organizaciones de la Sociedad Civil. Concluyeron que los niños necesitan un grupo de pertenencia adecuado a su capacidad para resistir a las presiones del medio, modelar su actitud y evitar caer en males como la droga y el alcohol. La presencia y el amor de los padres son fundamentales en esta relación y deben demostrárselos a los hijos.

Finalmente: una encuesta realizada por la encuestadora Gallup y la Universidad Austral muestra que el cincuenta y tres por ciento (53 %) de las personas cree que la limitación de la jornada laboral que permita a las madres estar en su casa cuando los hijos lleguen de la escuela es uno de los aspectos que más ayudaría a mejorar el vínculo entre padres e hijos.


Fuente:

Teodelina Basavilbaso

(Periodista)